Basta con comparar un proyecto en el sector precordillerano de La Florida, cercano al Parque Mahuida, con otro en las inmediaciones de Vicuña Mackenna. La diferencia en los materiales de relleno es abismal: mientras en un caso predominan gravas limosas de origen coluvial, en el otro aparecen finos y arenas del antiguo cono de deyección del río Maipo. En nuestra experiencia en La Florida, esta heterogeneidad geotécnica hace que el control de compactación mediante el ensayo Proctor sea mucho más que un trámite administrativo: es la herramienta que define si una plataforma o un terraplén soportarán las cargas de diseño. Para caracterizar la fracción gruesa que a veces aparece en los rellenos del sector alto, complementamos con una granulometría precisa, y cuando hay dudas sobre la capacidad de soporte en suelos más finos, la densidad in situ por cono de arena nos permite contrastar el dato de laboratorio con la realidad del terreno.
En La Florida, la humedad óptima de un suelo fino puede variar hasta 4 puntos porcentuales entre el sector alto y el bajo de la comuna.
Factores del sitio
El error más repetido en La Florida es asumir que la humedad de compactación del laboratorio se mantiene estable en obra durante todo el día. En los meses de verano, con temperaturas que superan los 33°C y una radiación extrema, un relleno preparado a las 9 de la mañana puede perder más de dos puntos de humedad antes del mediodía si no se protege. Compactar fuera de la banda de humedad óptima definida por el Proctor implica no alcanzar la densidad exigida, generando asentamientos diferenciales que agrietan pavimentos y losas. Hemos auditado obras en La Florida donde se rechazaron capas completas de relleno estructural porque se regó con camión aljibe sin control de laboratorio, basándose solo en la experiencia del operador. Un Proctor bien ejecutado, acompañado de controles de densidad en campo, es la única manera de asegurar que la plataforma no se deformará con las primeras lluvias intensas del invierno.
Preguntas más comunes
¿Cuál es la diferencia práctica entre el Proctor Normal y el Modificado en La Florida?
La energía aplicada. El Normal usa un pisón de 2,5 kg con caída de 30,5 cm compactando en tres capas; el Modificado usa uno de 4,5 kg con caída de 45,7 cm en cinco capas. En La Florida, para rellenos bajo veredas o patios se suele especificar el Normal, pero para bases de pavimentos de calles de alto tráfico, la Dirección de Obras exige el Modificado porque representa mejor la energía de un rodillo de 10 toneladas.
¿Cuánto cuesta un ensayo Proctor en La Florida?
El rango de precio para un ensayo Proctor Normal o Modificado en La Florida oscila entre $43.000 y $103.000, dependiendo del volumen de muestras, la urgencia del informe y si se requiere el servicio de toma de muestra en terreno. Un paquete de control de compactación que incluya varios puntos de densidad in situ puede ajustar ese valor.
¿Qué norma chilena regula el ensayo Proctor?
La NCh 1534.Of2009 'Suelos - Ensayo de compactación Proctor' es la norma oficial en Chile. Esta norma establece los procedimientos para determinar la relación entre el contenido de agua y el peso unitario seco de un suelo compactado con una energía específica, y es la referencia obligada para la construcción de rellenos estructurales en la comuna.